A través de la lectura de la obra de Vargas Llosa se puede constatar cierta impudicia del autor para con su vida privada. Conocemos los nombres de sus abuelos, de sus tíos y de muchos de sus parientes y amigos, no por la diligente labor de algún biógrafo o periodista indiscreto, sino por el uso constante que el propio escritor ha hecho de ellos para escribir anécdotas introductorias a artículos, conferencias y obras de teatro, llegando al climax del exhibicionismo en La tía Julia y el escribidor. Se podría, pues, afirmar que la familia, la vida privada -o, por lo menos, hablar o escribir sobre ella- en la obra de Vargas Llosa es un topos estilístico, un estilema; del mismo modo que en Borges encontramos que muchos de sus artículos inician con referencias a libros o a vidas de autores clásicos.
Aunque otros grupos contribuyen a las tradiciones espirituales, al mantenimiento de los ritos y de las costumbres, a la conservación de las técnicas y del patrimonio, no obstante, la familia -afirma Lacan- predomina en la educación inicial: la represión de los instintos, la adquisición de la lengua que justificadamente se designa como materna. De este modo, se observa que la familia gobierna los procesos fundamentales del desarrollo psíquico, la organización de las emociones de acuerdo con tipos condicionados por el ambiente que constituye la base de los sentimientos; y en un marco más amplio, transmite estructuras de conducta y de representación cuyo desempeño desborda los límites de la conciencia.
Más interesante todavía es una observación de Lacan que compete directamente a la estructura familiar de Vargas Llosa: “Otra semejanza, absolutamente contingente, se observa en el hecho de que los miembros normales de la familia, tal como se la observa en la actualidad en Occidente, el padre, la madre y los hijos, son los mismos que los de la familia biológica”.
Esta observación compete en tanto que para la familia Llosa Maldonado a mediados de la década de los treinta esta semejanza no se cumple: el hogar donde nace el futuro escritor muestra alguna diferencias, que el biógrafo debe constatar.
(Continuará)


